"Hay que desear ser libre; si no deseamos ser libres no podemos serlo. Pero no es suficiente con desearlo, hay que hacerlo, es decir llevar a cabo una voluntad, y poner en marcha un praxis; una praxis reflexiva y deliberada que permita realizar esta libertad en cuanto a posibilidad encarnada en todo el deseo.
No transformaremos nada, mediante leyes y decretos, y aún menos mediante el terror, la familia, el lenguaje o la religión de la gente”
Cornelius Castoriadis
Esto se hace por medio de la autotransformación. Un retorno hacia el interior que debería reflejarse en la recuperación de unas condiciones exteriores que devolvieran su significado prístino a la vida, que permitieran desplegar un hacer cotidiano dotado de sentido, en un entorno de serenidad y de belleza y en un marco de relaciones verdaderamente humanas.
La realidad de tal posibilidad a escala social sería un milagro sin parangón en la historia conocida de la humanidad. Ciertamente el hombre actual, tan moderno, tan libre, tan progresista, tan dueño de sí, puede desintegrarse si se desconecta de la televisión, del automóvil, de la prensa diaria, del teléfono móvil y de internet.
Como nuestro imaginario ha sido colonizado, el enemigo se esconde dentro de nosotros mismos. Los valores dominantes son más o menos compartidos por todos. La cultura del pobre no es diferente de la del rico, tienen que compartir el mismo mundo, ese mundo que ha sido edificado para el mayor beneficio de los que tienen dinero.
Para saber más: Manifiesto contra el progreso. Agustín López Tobajas
Para saber más: La apuesta por el decrecimiento. Serge Latouche
El camino hacia el decrecimiento
19 de mayo de 2008Del homo faber al homo oeconomicus
16 de mayo de 2008En la sociedad tradicional lo más importante era la integración del hombre con la sociedad a través de la naturaleza. La economía se basaba en la subsistencia. Los hombres no hacían las cosas por un interés económico, sino por las primas sociales – lo más importante era el prestigio social -. La economía no conocía ni el coste, ni el beneficio, ni el excedente.
En el mundo Medieval de Occidente el trabajador -y todos trabajan, cada cual según su estado, si no de otro modo, rezando- produce para sí mismo, y lo que produce, él lo consume, por cuanto el suplemento exigido por el amo tiene una contrapartida: protección y justicia.
Los valores burgueses -espíritu emprendedor, gestión racional, apetencia de lucro, interés privado sustituyen a los valores nobles -limosna, sumisión, costumbre, bien público. El homo faber se convierte en homo oeconomicus.
Los cambios económicos se apoyan en los nuevos derechos de propiedad, en las nuevas disposiciones legales y políticas, y en un sistema institucional creado deliberadamente y sostenido artificialmente a través de un mercado autorregulador cuyo funcionamiento autónomo exigió la transformación de la sociedad y la naturaleza de las mercancías (la economía de mercado es una institución nueva que no ha existido en ninguna sociedad anterior).
Esta nueva estructura económica – la economía de mercado – representó una violenta ruptura con las condiciones precedentes. El paso crucial fue que la tierra y el trabajo se convirtieron en mercancías, es decir, se trataron como si hubieran sido creados para la venta. Por supuesto, no eran realmente mercancías, ya que no habían sido producidas (como la tierra), y de ser así, no podían estar en venta (como el trabajo).
Para saber mas: El sustento del hombre. Karl Polanyi.
Para saber más: La Edad Media. Robert Fossier.
Desarrollo: muerte y miseria
14 de mayo de 2008El mito del desarrollo sostenible, como instrumento de lucha contra la pobreza necesita de ésta para sobrevivir. En la práctica no hace otra cosa que agravarla. Los viejos sistemas de solidaridad comunitaria y los mecanismos proteccionistas son tachados de obsoletos y de ser un obstáculo para el desarrollo. Se desarma a la industria y el comercio local para entregarlos atados de pies y manos.
Sin embargo el engaño del “desarrollo” hace tiempo que empezó a resquebrajarse. Por eso una corte de economistas, filósofos y sociólogos, decidió añadirle otros calificativos (sostenible, responsable, social), con el propósito de hacerlo tragable a la opinión pública. Resulta esperpéntico ver a los zorros manifetar su preocupación por el gallinero. Los mayores contaminadores del planeta, como British Petroleum, Total-Elf-Fina, Suez, Viviendi, Monsanto (el principal productor mundial de transgénicos), Novartis, Nestlé apoyan con su firma manifiestos a favor del desarrollo sostenible.
La palabra “desarrollo” encubre otro término más crudo: “crecimiento” capitalista, con todas sus implicaciones (acumulación de capital, explotación de la fuerza de trabajo, imperialismo, saqueo de los recursos naturales). El calificativo “sostenible” sólo sirve para tranquilizar la conciencia de una masa de población cada vez más crítica con las consecuencias (cambio climático, pérdida de biodiversidad…). Si el desarrollo puede “sostenerse” es porque existe la forma de paliar sus consecuencias negativas. La ciencia y la técnica, transformadas en una especie de pensamiento mágico acaban sirviendo de coartada a los desmanes del capitalismo. Se inventan automóviles que contaminan menos y electrodomésticos que gastan menos. Los científicos se reúnen y los gobiernos deciden a combatir las causas del cambio climático, se vuelve a hablar de centrales nucleares más baratas y seguras. Todo esto provoca un efecto adormecedor entre la población. Si los gobiernos y los científicos hablan de “desarrollo sostenible” será porque saben de lo que hablan.
“Condicionado por la ideología del consumo y prisionero de una fe ciega en la ciencia, nuestro mundo busca una respuesta que no contravenga su deseo en crecimiento exponencial de objetos y servicios sin perder la buena conciencia”.
Los defensores del “desarrollo sostenible” enmascaran la realidad detrás de un amplio surtido de mitos, que los medios de comunicación se encargan de vender como ciencia. Se asocia el crecimiento a la felicidad y el bienestar y se oculta que los beneficios acaban en manos unos pocos. El PNB se convierte en la mentira estadística utilizada para encubrir sus efectos negativos. Un estudio sobre el crecimiento en USA en el que se contabilizaron las pérdidas provocadas por la degradación ambiental y la contaminación reveló que, a partir de los años 60, el progreso estaba estancado e incluso había retrocedido, mientras que el PNB crecía sin cesar. Arrasar un bosque para transformarlo en papel y madera incrementa el PNB, dejarlo intacto no, sin embargo el bosque evita la erosión del suelo y retiene el agua que nos es necesaria, por lo que su supervivencia contribuye al bienestar social.
Para saber más: Globalización capitalista: el camino hacia la barbarie
A través del espejo
13 de mayo de 2008"Vería mucho mejor el jardín”, se dijo a sí misma Alicia, “si pudiera llegar a la cima de aquella colina; aquí hay un sendero que lleva recto hasta allí. Bueno, recto no es” – pensó después de haber andado unos cuantos metros y doblar varios recodos-, “pero supongo que al final llegará. ¡Qué curioso, lo retorcido que es!. ¡Parece un sacacorchos!. Bueno si tomo este desvío seguro que llega a la colina. No, tampoco. ¡Éste va derecho de vuelta a casa!”.
“No vale la pena insistir”, dijo Alicia, mirando a la casa y fingiendo que estaba discutiendo con ella. “No voy a regresar todavía, porque sé que si lo hiciera, tendría que volver a traspasar el espejo, entrar de nuevo en esa vieja habitación. ¡Y ése sería el fin de mis aventuras!”.
...
Alicia miró alrededor suyo con gran sorpresa. “¡Cómo creo que hemos estado bajo este árbol todo el tiempo! ¡Todo está igual que antes!”. “Claro que lo está! -dijo la Reina-. ¿Dónde querías que estuviera?”.
“Bueno, en nuestro país -dijo Alicia - cuando se corre tan rápido como lo hemos estado haciendo y durante algún tiempo, se suele llegar a alguna otra parte”.
“¡Un país bastante lento! -replicó la Reina-. Lo que es aquí, como ves, hace falta correr todo cuanto una pueda para permanecer en el mismo sitio. Si se quiere llegar a otra parte hay que correr al menos el doble de deprisa”.
Lewis Carol. A través del espejo
El final de la era del petróleo barato
10 de mayo de 2008El final de la era del petróleo barato
Joaquim sempere y Enric Tello (dirs.)
Colaboran: Óscar Carpintero, Ernest García, Eduardo Giordano, Mariano Marzo, José Manuel Naredo, Josep Puig, Jorge Riechmann y Jordi Roca
Nuestra dependencia del petróleo es enorme. Es el símbolo de una época iniciada a finales del siglo XVIII. Hoy, los derivados del petróleo representan en torno al 40% de toda la energía primaria consumida por lo seres humanos, y cerca del 95% de la empleada en el transporte mundial, lo que otorga al oro negro un papel estratégico de primer orden.
Pero dos factores impiden que la era del petróleo pueda seguir sosteniendo el metabolismo social del mundo en el siglo que comienza: la perspectiva de su encarecimiento creciente y el cambio climático.
El horizonte de una era post-fosilista obliga a reconsiderar el entero modo de producir, comerciar, residir y consumir. El final de la era del petróleo barato plantea, en definitiva, profundos dilemas técnicos, políticos y morales. El futuro está aún abierto, y la trayectoria dependerá de la elección social.
Si el mundo aprendió en 1914 a planificar una economía de guerra, ¿por qué no aprendemos a planificar la economía para la paz y la libertad? Otto Neurath
Crisis energética y educación para la sostenibilidad desde el IRES (el decrecimiento que viene)
8 de mayo de 2008Este es el título del Encuentro de la Red IRES que se celebrará en Granada el 16 y 17 de mayo. La Red IRES está formada por una serie de profesores/as y grupos de todos los niveles: infantil, primaria, secundaria, universidad, adultos, etc. que tienen como referente para su trabajo un Modelo Didáctico Investigativo.
Los antecedentes de nuestra Red hay que buscarlos en el Seminario de Discusión sobre el Proyecto IRES (innovación y renovación escolar), que arrancó en 1992 y que en su novena convocatoria decidió organizarse como Red valiéndose de Internet.
Desde el Encuentro de 2004, el tema de la crisis energética ha estado presente en todos los encuentros, y fruto de esa preocupación son una serie de artículos de algunos de sus miembros en revistas o en comunicaciones para congresos, abordando el problema de su tratamiento didáctico en las escuelas, institutos y universidades:
“La sostenibilidad desde una nueva y urgente perspectiva. Reflexiones acerca de la Década de la Educación para la Sostenibilidad, que Naciones Unidas promueve de 2005 a 2014”
“La sostenibilidad desde la perspectiva del agotamiento de los combustibles fósiles, un problema socio-ambiental relevante”
"Sostenibilidad y zenit de producción petrolífera en un curso de profesores y profesoras"
“Investigando el problema del uso de la energía”
Escritos que no solo tratan de didáctica en relación con la crisis energética, sino también de los problemas de fondo que la están provocando, como por ejemplo:
“El fin del petróleo barato”
“Biocombustibles: Mito o realidad”
"Decrecimiento como el camino hacia la sostenibilidad"
"La tasa de retorno energético: hacia un mundo de renovables en el contexto del cenit de producción de petróleo"
De momento, estas son algunas de las comunicaciones que se han presentado para su discusión en el actual Encuentro de Granada:
“Preparando recetas en clase de valenciano para afrontar el zenit del petróleo”, “Experiencia educativa en torno a la crisis del petróleo en un aula de diversificación curricular”, “El cambio climático y la crisis del petróleo: Experiencia de trabajo en el aula en 4º de ESO”, "La energía que nos mueve: experiencias con energías renovables", y varias más.
Hay que hacer notar que algunas de estas comunicaciones también se van a presentar del 12 al 20 de julio en el "V Encuetro Iberoamericano de Grupos y Redes de Maestros que Hacen Investigación Desde sus Escuelas", estos encuentros iberoamericanos comenzaron en 1992, en que se aprovecharon los fastos del "V Centenario del Descubrimiento" para conseguir una subvención y traer aquí a profesores iberoamericanos que también utilizaban un Modelo Didáctico Investigativo. Desde entonces se han realizado encuentros en México, Colombia, Brasil y ahora en Venezuela.
Ya en el encuentro de Brasil la Red IRES presentó una comunicación sobre la crisis energética, y en el encuentro actual la expedición que viajará a Venezuela, autodenominada ¡NO TE CALLES!, aporta varias comunicaciones sobre esa temática.
La Red IRES se trata de una de las redes de profesores/as más veteranas, con más de dieciseis años funcionando, y es un referente en el campo de la educación para muchos profesores/as innovadores. La importancia de este Encuentro, y de la temática que aborda, no se le escapa a todos aquellos que son conscientes de que la actual crisis en ciernes, es producto de una determinada organización social, y que la salida a la misma requerirá profundos, y por lo tanto revolucionarios, cambios sociales. Y cuando hablamos de cambios sociales, estamos hablando, también, de educación. Dar pasos en ese sentido es ir haciendo camino en la dirección adecuada.
Crisis petrolera y subversión del sistema capitalista
6 de mayo de 2008El petróleo, durante el siglo XX, ha sido el gran aliado material del capitalismo y, por ende, del sistema de dominación social. En consecuencia, y dado el carácter finito de este recurso, está destinado a convertirse también en su gran punto de debilidad estratégica. Esto constituye en esencia el carácter ambiguo y frágil de la organización económica mundial. No se puede ignorar que pueblos y civilizaciones anteriores agotaron atolondradamente elementos y bienes materiales que hacían posible su forma de existencia.
Los derivados del petróleo han modelado la vida económica de occidente: su mundo material está levantado sobre la movilidad y la mecanización, sobre los materiales de sustitución y las industrias petroquímicas, sobre la especulación del oro negro y el culto del automóvil.
El petróleo ha sido el flujo que ha movilizado la economía occidental durante más de un siglo. Muchas voces se levantan hoy para anunciar que la producción petrolera está cercana a su culmen y que a partir de ahí, el precio del crudo se encarecerá a tal punto que necesariamente asistiremos a una crisis energética, dañándose gravemente el comportamiento económico de todo el planeta. Las consecuencias, de producirse este hecho, serían sin duda grandiosas y espectaculares. Pero lo que nos interesa aquí es dilucidar si la caída más o menos acelerada del régimen petrolero abre una brecha para nuevas posibilidades sobre las que reconstruir una sociedad autónoma, radicalmente diferente a la que conocemos.
En efecto, más allá de una cierta inquietud ecologista, empeñada en una transición sostenible que nos lleve a una futura sociedad de energías limpias y ciudades radiantes, lo que nos incumbe es analizar de qué manera estos discursos proecológicos ocultan cuestiones de mayor calado, como por ejemplo, de qué modo podemos retomar la presunta crisis energética que se avecina para subvertir el modelo de cultura material y de distribución del poder que hoy delimitan nuestra forma de vida. En suma, la caída de un régimen energético pujante y poderoso como es el de los hidrocarburos ¿encierra alguna posibilidad por mínima que sea de debilitamiento del sistema de dominación?.
Para saber más: ¿Qué podemos esperar del agotamiento del petróleo?. Los amigos de Ludd.
